miércoles, 10 de noviembre de 2010

Diccionario Femenino

Echar diente = Dícese  de acción de querer pasarla muy bien con alguien del sexo opuesto, claro, hay que aclarar que el mismo dependerá de la preferencia sexual de quien quiera  ejercer  la  acción. 
Por lo general, forma parte de una fantasía aplicada a mi vocabulario cotidiano, la cual ejercería felicísima con una lista de prospectos que a mi parecer deben ser considerados “Patrimonios de dominio público”. (Como dice una amiga)

¿Cuáles son las características del objetivo a echarle diente???

A margen de tocar la susceptibilidad de cualquier ejemplar masculino que se sienta fuera de esta clasificación, debo advertir que esto es simplemente una humilde reflexión de cosas que nos pasan por la mente, las cuales expresamos libremente a la hora de sentarnos a cotorrear con amigas –ejercicio increíblemente terapéutico, además de gratis- , y  que quisiéramos llevar a la practica mas de lo que las pensamos.

¿De donde sale esto? Claramente, de una buena conversación entre mujeres, ¿que tipo de mujeres? En este caso, solas pero con oficio, solas (por ahora) pero en búsqueda de la felicidad,  ¿por que medio de comunicación se desarrolla el tema en cuestión? Perdonen mi rudeza, pero no les interesa, lo importante es el contenido (bueno eso creo yo).

Ahora, una de ellas esta en su oficina revisando papeles y la otra en su  casa  raspando una pared con una filtración horrible; “tengo friso con moho hasta el culo… puagg”, aclaro, ella misma sacaba el friso, no estaba supervisando a nadie del sexo masculino que hiciera tan engorroso trabajo, lo que la lleva a una súplica divina; “¡¡quiero un macho que me haga estooooo!!”. Hermosa declaración, ¿no les parece? Ya basta de ser (y tratar de ser) autosuficientes, que todo lo podemos, es hora mujeres de reconocer que los queremos en nuestra vida aunque sea para que reparen la filtración de nuestro corazón.

Bueno, en realidad yo lamento su tragedia domestica, pero, ¿y la mía  donde queda? hoy me despertó una gota que me cayo en la cara mientras dormía a las 3 y media de la mañana, ¡Coño! todavía me quedaba media hora de sueño, pero no, tuve que levantarme mover la cama, buscar un tobo, en fin..  Debo admitir que fue fácil, pues como duermo sola, solo me tuve que levantar yo, pero admitámoslo, hace falta a alguien con quien compartir esos menesteres domésticos, desde las goteras hasta “quien nos cargue las bolsas con la compra del supermercado”.

Retomando el tema original del cual nos salimos durísimo por la tangente (ese es uno de los principales problemas –o virtudes- de nuestro genero, vamos y venimos de un tema a otro con una increíble habilidad), en fin, lo que me llevo a escribir esto, dejando atrás los problemas domésticos y de sueño.
Continuando la conversa con mi amiga, nos pusimos cultas pues, y ella me cuenta que vio una película increíble “Comer, rezar, amar”, yo le digo que vi los cortes el viernes y que la quiero ver;
Amiga: Demasiado buena, anda a verla corriendo.
Yo: Se parece a lo que quiero hacer en mi vida
Amiga: IDEM, te mueve todo….
Yo: Vi el baile de la victoria es bella, fue la única del festival que pude ver, es con Ricardo Darín, lo amo, ese es otro viejito que fácil le ECHO EL DIENTE.
Amiga: A él corriendo, con esos ojazos...

Allí está, esas son las características de un candidato ideal para echarle el diente; unos ojazos, una cara de chico malo, sex appeall, un “je ne sais quoi” que lo haga irresistiblemente apetecible, que te despierte el morbo (aunque suene rudo), porte, y en el caso de Ricardo Darín se le suma, un trabajo actoral impecable. Bueno, probablemente lo de echarle el diente será una fantasía siempre, pero inspirada en aquello de los 6 grados de separación, conchale, la posibilidad de compartir una conversa  y un buen vino con la compañía de esos ojazos debe ser todo un gusto.
Ahora bien, esta clasificación es enorme y flexible, varia según el gusto de cada una, claro, siempre habrán gustos afines, incluiríamos subcategorias, como por ejemplo; edades, profesiones, estaturas y por supuesto, los artistas conocidos encabezarían la lista.
Yo agregaría a Vicentico (que me muero por tener algo contigo), un tango con Al Pacino, quedarme con Jean Carlo Candela, un café con Luis Geronimo Abreu y su sonrisa de príncipe de cuentico de hadas, y así seguiría la lista, nacionales o internacionales...

 Bueno los dejo, hay que laborar, pero creo que quien lea y tenga a bien continuar la lista, se le agradece, aunque parezca cursi necesitamos soñar un poco mas cada día.